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Deportes que amenazan la integridad de tu dentadura

La actividad deportiva, como parte de un estilo de vida saludable, se asocia con una mejor salud bucodental. Sin embargo, ciertas prácticas deportivas pueden suponer un aumento del riesgo de traumatismos dentales. En estos casos, la prevención es siempre la mejor solución, así como la rápida intervención del dentista si no se ha podido evitar el daño.

25 Nov 2022

Actualmente, se estima que el 39% de los traumatismos dentales se deben a la práctica de deporte. Normalmente, se relaciona las lesiones de los dientes con los deportes de contacto, como el rugby o el boxeo, pero en estos casos los deportistas suelen llevar protectores bucales. Es en los deportes como el baloncesto, el fútbol, el balonmano y la gimnasia donde hay más incidencia de traumatismos dentales, sobre todo debido a que no es obligatorio el uso de casco y protectores bucales.

En adultos, el principal factor causante de traumatismos dentales se relaciona con deportes de contacto (como el fútbol, balonmano, baloncesto) o de combate (artes marciales, boxeo). También se está apreciando un importante incremento de traumatismos dentales y de pérdida de piezas dentales derivados de la práctica de deportes como el ciclismo, el patinaje, el pádel o squash. En los niños, la mayoría de estos traumatismos ocurren en momentos de ocio o juegos más que en deportes organizados. Se calcula que prácticamente la mitad de estos traumatismos suceden en el colegio.

Actualmente, se estima que el 39% de los traumatismos dentales se deben a la práctica de deporte

Lo mejor, la prevención

Las mejores medidas preventivas van enfocadas a evitar estos traumatismos y a saber actuar en caso de que sucedan.  

Se deben adoptar medidas estratégicas especiales en personas con historial previo de traumatismos dentales. Un estudio sueco descubrió que los niños que sufrieron su primer traumatismo dental antes de los 9 años de edad tenían una probabilidad 8.4 veces mayor de experimentar otro evento similar. Además, hay que tener especial cuidado en pacientes con resalte dental aumentado (que son aquellos en los que los dientes superiores están muy adelantados con respecto a los inferiores).

Es importante realizar una evaluación del riesgo de los juegos o actividades deportivas y ,así mismo, instruir a los niños y a sus responsables en cómo actuar frente a un traumatismo dental.

Uno de los principales recursos para prevenir los traumatismos dentales es la utilización de una férula protectora, así s dientes quedan protegidos y las fuerzas del golpe distribuidas de manera homogénea. De hecho, los expertos recomiendan el uso de protector bucal durante la realización de deportes de impacto.

Prioritario, acudir pronto al dentista

Es muy importante que todas las lesiones traumáticas sean diagnosticadas, tratadas y controladas a tiempo. Especialmente cuando se ha sufrido un traumatismo dental en dientes permanentes (los definitivos), es esencial consultar a un dentista inmediatamente después del accidente. Y es que, si recibe tratamiento temprano hay más posibilidades de conservar la vitalidad del diente, se realizará un tratamiento más conservador, mejora el pronóstico, y se previenen complicaciones y se evita la realización de un tratamiento de mayor coste.

Todos los traumatismos dentales deben ser considerados como una urgencia y se debe acudir lo antes posible al dentista, que examinará al paciente y aplicará el tratamiento más adecuado. En los casos más graves, cuando la pulpa dental se inflama o se infecta, puede ser necesario un tratamiento endodóntico, a través del cual se tratará el interior del diente o se intentará mantener la dentición natural, el hueso y la encía que la rodea, así como su funcionalidad.

Con la recomendación de acudir rápidamente al dentista en los casos de traumatismo dental por práctica deportiva se trata de evitar daños mayores:

  • Heridas o contusiones en la boca: pueden afectar al labio, la lengua o las mucosas. Después del impacto se debe lavar y desinfectar la zona, así como comprobar el estado de los dientes y del hueso.
  • Luxación: en este caso, el golpe desplaza al diente de su lugar haciendo que se mueva, aunque sin expulsarlo del todo. Es importante no usar colutorio, ni tocar el diente.
  • Fractura: si el traumatismo ha roto un trozo de diente, hay que vigilar que no esté dañado el nervio. En estas circunstancias, se recomienda recuperar y conservar el fragmento de diente roto en suero salino, agua o leche.
  • Avulsión: Si el traumatismo ha sido tan fuerte que ha expulsado el diente por completo se debe recuperar sujetándolo por la corona (nunca por la raíz) no limpiarlo, ni enjuagarlo y acudir, inmediatamente, al dentista.