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Mariana, la sonrisa de Málaga: Un relato sobre las enfermedades bucales en la tercera edad y su prevención
05 Dic 2024

A sus 80 años, Mariana, una malagueña de sonrisa cálida y carácter alegre, ha vivido muchas experiencias, pero nunca imaginó que su salud bucal se convertiría en uno de los desafíos más grandes en su vida cotidiana. Desde que comenzó a notar molestias al masticar, pequeños sangrados en las encías y la pérdida de algunos dientes, su día a día cambió drásticamente. “No sabía que cuidar los dientes a mi edad era tan importante”, confiesa Mariana mientras se ajusta su prótesis dental. Su historia es un reflejo de lo que viven muchas personas mayores en España, donde las enfermedades bucales se vuelven más comunes con el paso de los años.
Las enfermedades bucales más comunes en la tercera edad
Con el envejecimiento, la boca también envejece, lo que puede conducir a diversas enfermedades. Entre las más comunes en la tercera edad se encuentran:
1. Enfermedad periodontal: La enfermedad de las encías, o periodontitis, es una de las afecciones más prevalentes entre los mayores. Se produce cuando las bacterias en la boca forman placa, lo que lleva a la inflamación de las encías. Si no se trata, puede destruir el tejido que sostiene los dientes y, finalmente, causar su pérdida. Según datos del Consejo General de Dentistas de España, más del 70% de los adultos mayores de 65 años presenta algún grado de enfermedad periodontal.
2. Caries radicular: A medida que las encías retroceden, las raíces de los dientes quedan expuestas, lo que hace que los mayores sean más susceptibles a las caries en esta área. La falta de flúor y la sequedad bucal son factores que contribuyen a la aparición de estas caries. Mariana recuerda con nostalgia los días en los que podía disfrutar de sus dulces favoritos sin temor a dañarse un diente.
3. Xerostomía o boca seca: Muchas personas mayores experimentan sequedad en la boca, lo que no solo es incómodo, sino que también aumenta el riesgo de caries y enfermedades de las encías. Esta condición, conocida como xerostomía, suele ser un efecto secundario de los medicamentos que se toman para tratar enfermedades crónicas comunes en la vejez, como la hipertensión o la diabetes.
4. Pérdida de dientes: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pérdida de dientes sigue siendo un problema importante en la población mayor. En España, alrededor del 30% de las personas mayores de 65 años han perdido todos sus dientes. Para Mariana, esta situación fue un golpe duro: «Cuando empecé a perder dientes, sentí que perdía también parte de mi vida», comenta. Ahora depende de una prótesis para poder comer con normalidad.
5. Candidiasis bucal: La candidiasis es una infección causada por el hongo Candida albicans, que es común en personas mayores, especialmente en aquellas que usan prótesis dentales. Este hongo puede causar manchas blancas dolorosas en la boca y la lengua, dificultando la alimentación y el habla.
Factores que agravan las enfermedades bucales en la tercera edad
Mariana nunca pensó que su medicación diaria para la hipertensión y la diabetes podría estar afectando su salud bucal. Como muchas personas mayores, desconocía que ciertos medicamentos contribuyen a la sequedad bucal, lo que a su vez aumenta el riesgo de enfermedades como la caries y la periodontitis. “Tomaba las pastillas sin pensar en las consecuencias para mis dientes”, dice.
Además, factores como la movilidad reducida, que impide un cepillado adecuado, o la falta de visitas regulares al dentista, agravan la situación. “Hace años que no voy al dentista, pensaba que ya no era necesario a mi edad”, confiesa Mariana. Sin embargo, la atención dental es tan importante en la vejez como en cualquier otra etapa de la vida.
Cómo prevenir las enfermedades bucales en la tercera edad
La historia de Mariana es un claro recordatorio de la importancia de cuidar la salud bucal en la tercera edad. Aunque el envejecimiento aumenta el riesgo de desarrollar problemas dentales, muchas de estas afecciones se pueden prevenir con una buena higiene bucal y visitas regulares al dentista.
1. Higiene bucal adecuada: Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor es fundamental. Además, el uso del hilo dental ayuda a eliminar los restos de comida que pueden quedar atrapados entre los dientes, un aspecto que Mariana ha incorporado recientemente a su rutina: “Antes pensaba que con cepillarme era suficiente, pero ahora uso el hilo dental y siento la diferencia”, comparte.
2. Visitas regulares al dentista: Las visitas al dentista deben ser periódicas, incluso si no se sienten molestias evidentes. El dentista puede detectar problemas en sus primeras etapas y aplicar tratamientos preventivos. Mariana ha vuelto a incluir en su rutina una visita anual al dentista: “Ahora sé que es mejor prevenir que lamentar”, comenta.
3. Hidratación y productos para la boca seca: Beber suficiente agua y utilizar productos específicos para combatir la sequedad bucal puede marcar una gran diferencia. En el caso de Mariana, la introducción de enjuagues bucales especiales le ha ayudado a combatir la incomodidad de la xerostomía.
4. Uso adecuado de prótesis dentales: Las personas que usan prótesis dentales deben asegurarse de mantenerlas limpias y ajustadas correctamente. Las prótesis mal ajustadas pueden causar irritaciones o infecciones. Mariana ha aprendido a cuidar su prótesis con dedicación, asegurándose de limpiarla después de cada comida.
La historia de Mariana nos recuerda que el cuidado bucal no termina con la juventud. En la tercera edad, es crucial mantener una rutina de higiene bucal adecuada y prestar atención a las señales de alerta. Las enfermedades bucales pueden afectar gravemente la calidad de vida de los mayores, pero con prevención y atención adecuada, es posible mantener una sonrisa sana y funcional, como la de Mariana, quien ahora ha recuperado su bienestar gracias a su nueva rutina de cuidado dental.