LA OPINIÓN DEL EXPERTO
«La confluencia de mala higiene bucal, alcohol y tabaco eleva 30 veces el riesgo de padecer un cáncer oral»
El cáncer oral es el séptimo más frecuente en España, y con una incidencia creciente. Es muy agresivo y de rápido crecimiento, siendo crucial su prevención y detección precoz. José Luis Gutiérrez Pérez, jefe de Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Universitario Virgen del Rocío y decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla, es uno de los expertos españoles de referencia en este campo, y en esta entrevista nos descubre también aspectos clave del cáncer y la salud bucal.
10 Feb 2021

El cáncer oral forma parte del grupo más amplio denominado “Cáncer de Cabeza y Cuello”
¿Qué se entiende por cáncer oral y qué impacto tiene en nuestro país?
El cáncer oral forma parte del grupo más amplio denominado “Cáncer de Cabeza y Cuello” que engloba, además de la cavidad oral, el cavum, la nasofaringe, orofaringe, hipofaringe y glotis, las glándulas salivales, determinadas áreas de la base del cráneo y el cuello.
“En nuestro país oscila entre el sexto y el octavo puesto en orden de frecuencia entre todos los tumores malignos”
En nuestro país oscila entre el sexto y el octavo puesto en orden de frecuencia entre todos los tumores malignos, por lo que su incidencia es muy elevada. Además, es de los pocos tumores cuya incidencia crecerá en los próximos años, esperándose cada año entre 7.500 y 8.500 casos, lo que supone entre 5 y 6 casos nuevos por cada 100.000 habitantes.
Es más frecuente en varones de edad avanzada, pero se aprecia un importante cambio de tendencia, detectándose cada vez más casos en mujeres y en poblaciones cada vez más jóvenes.
“Es de los pocos tumores cuya incidencia crecerá en los próximos años”
Dentro de esta denominación de cáncer oral, ¿qué tumores se distinguen y cuáles son las principales dificultades de manejo que presentan?
El cáncer oral está dominado en más del 90% de los casos por una variedad histológica que se denomina carcinoma epidermoide, carcinoma escamoso o carcinoma espinocelular. Todos estos términos son sinónimos y toman su nombre de la apariencia histológica que, de algún modo recuerda a las capas estratificadas de la piel. El 10% restante se lo disputan una enorme variedad de tipos histológicos, muchísimo menos frecuentes.
“Es más frecuente en varones de edad avanzada, pero se aprecia un importante cambio de tendencia”
El cáncer oral presenta su principal dificultad en el hecho de que es un tumor muy agresivo, de rápido crecimiento y muy linfólifo, esto es, con una gran apetencia por el tejido linfático y una brutal capacidad para producir metástasis linfáticas en el territorio cervical. Además, se trata de un tumor con gran capacidad de invasión perineural.
“El alcohol, el tabaco y la mala higiene bucal son los principales determinantes de la aparición de cáncer oral
En el cáncer oral, ¿qué impacto tienen el tabaco y el alcohol en el riesgo de desarrollo de este tipo de tumor?
Una de las cuestiones mejor conocidas y más refrendadas por la literatura en relación al cáncer oral desde hace ya más de 40 años es que el consumo del alcohol, el hábito de fumar tabaco y la mala higiene bucal son los principales determinantes clínicos de su aparición. Habitualmente en epidemiología esto se mide en términos de riesgo relativo; cuando estos tres factores etiopatogénicos están presentes, y confluyen simultáneamente, el riesgo relativo se multiplica exponencialmente, superando el valor de 30 (un riesgo 30 veces mayor de padecer un cáncer oral).
Sin embargo, en los últimos años estamos observando numerosos casos de cáncer oral en pacientes más jóvenes (independientemente de su sexo), que no fuman, ni beben alcohol y con buen estado de salud bucodental. Se trata de un grupo de pacientes en los que se detecta una alta carga viral del virus del papiloma humano, incluso en las células tumorales, por lo que se continúa investigando esta asociación virus-cáncer de la que ya hay antecedentes ciertos en el cáncer del cuello uterino.
“En los últimos años estamos observando numerosos casos de cáncer oral en pacientes más jóvenes, con alta carga del virus papiloma humano”
¿Y qué papel juega la carga genética en estos casos?
Todo indica que ésta desempeña un papel fundamental, pero requiere que los genes mutados o alterados se expresen; eso puede ocurrir por el efecto de tóxicos (como el alcohol o el tabaco), por cambios en la inmunidad o irritaciones mecánicas sostenidas o por cambios génicos inducido por los onco-virus. Hasta el momento, se considera que la carga genética no está directamente ligada a la herencia del cáncer oral.
“Mantener la salud bucodental en estado óptimo es esencial para prevenir la aparición de cáncer oral”
¿Qué consejos básicos de prevención haría para evitar la aparición de cáncer oral?
Sin duda alguna, el mantenimiento de la salud bucodental en estado óptimo es esencial, sobre todo evitando o tratando las caries y restos radiculares, las enfermedades periodontales, las prótesis mal ajustadas y haciendo un control clínico de los tramos edéntulos. Además, resulta fundamental la evitación absoluta del tabaco, incluyendo ser fumador pasivo, y la moderación en el consumo del alcohol.
“La supervivencia del cáncer oral no logramos que mejore; se mantiene prácticamente estable desde hace más de 25 años”
¿Hasta qué punto es importante realizar un diagnóstico precoz de estos casos?
A pesar del impresionante desarrollo de las técnicas de tratamiento del cáncer y del vertiginoso desarrollo de la cirugía que extirpa los tumores malignos y sus metástasis y realiza las reconstrucciones de las estructuras vitales para poder respirar, hablar y relacionarnos, la supervivencia del cáncer oral no logramos que mejore y, de hecho, se mantiene prácticamente estable desde hace más de 25 años en el rango del 50-60%.
“La tasa supervivencia está directamente relacionada con el estadio en el que se diagnostica inicialmente el cáncer oral”
La razón de ello reside en que la tasa supervivencia está directamente relacionada con el estadio en el que se diagnostica inicialmente el cáncer oral. Existen cuatro estadios (I, II, II, y IV, siendo este último el más grave), con diversas variantes dentro de cada uno de esto grupos. Para el estadio I la supervivencia global es superior al 85%, mientras que para el estadio IV apenas alcanza el 15%.
“El diagnóstico precoz es el elemento básico y fundamental para predecir la posibilidad de que un paciente con cáncer oral sobreviva”
Pues bien, el determinante principal para el estadio en que se diagnostica un cáncer oral es el diagnóstico precoz; no debemos olvidar que detectar un cáncer oral cuando ya está en estadio IV supone que éste pasó sucesivamente por los estadios previos sin ser diagnosticado o tratado. Por lo tanto, el diagnóstico precoz del cáncer oral es el elemento básico y fundamental a la hora de predecir la posibilidad de que un paciente sobreviva.
“En el diagnóstico precoz del cáncer oral es esencial el dentista”
¿Y qué señales o síntomas pueden advertirnos tempranamente de la presencia de un cáncer oral?
En el diagnóstico precoz del cáncer oral es esencial el dentista, porque es este profesional quien suele atender en primer término a los pacientes con señales de alarma, lesiones potencialmente cancerizables o signos incipientes de cáncer oral. Estos signos son, fundamentalmente, las ulceraciones que (sean dolorosas o no, sangren o no) permanecen sin cicatrizar en un plazo de dos o tres semanas una vez eliminada la posible causa que pudiera haberlas producido. En este sentido, la toma de una biopsia por el propio dentista ante cualquier sospecha de cáncer oral es crucial.
“Son imprescindibles campañas divulgativas periódicas dirigidas a la población general”
Desde el punto de vista terapéutico, ¿qué recursos principales existen para tratar el cáncer oral y qué pronóstico suele tener?
El pronóstico está en función del estadio en que se diagnostica y este estadio depende fundamentalmente del tamaño y profundidad tumoral, la invasión de estructuras próximas y la presencia de metástasis a distancia.
Los recursos principales para el tratamiento del cáncer oral son cuatro: 1) la cirugía, en su triple vertiente de extirpación del tumor, eliminación de las metástasis linfáticas y reconstrucción de las estructuras maxilofaciales extirpadas; 2) la oncología radioterápica; 3) la oncología médica, fundamentalmente en los estadios avanzados y con afectación multiorgánica; y 4) los tratamientos médicos y odontológicos de soporte. Entre estos últimos, la actuación del odontólogo es crítica y fundamental, acondicionando la salud bucodental a los niveles más óptimos posibles antes de abordar el resto de tratamientos oncológicos.
“Mejorar la supervivencia del cáncer oral es fácil: hay que conseguir que los pacientes sean diagnosticados en estadios más precoces”
¿Algún consejo para incidir positivamente, desde la salud bucodental, en el riesgo de aparición y/o evolución de determinados tumores?
Insistir en la importancia del diagnóstico precoz. Para ello se hacen imprescindibles campañas divulgativas periódicas dirigidas a la población general, así como la búsqueda proactiva de las lesiones precancerosas o potencialmente cancerizables y de signos y señales de alarma de lesiones cancerosas; para ello, es imprescindible que los ciudadanos estén concienciados, tengan muy desarrollado el hábito de la autoexploración oral y asistan con regularidad a revisiones programadas con su dentista en periodos que no superen los seis meses de intervalo.
Sería fácil mejorar la supervivencia del cáncer oral que tenemos actualmente; simplemente hay que conseguir que los pacientes sean diagnosticados en estadios más precoces de la enfermedad.