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El déficit de higiene bucodental se asocia a mayor riesgo de demencia senil

Una reciente investigación publicada en la revista “Journal of the American Geriatrics Society” concluye que aquellas que habían dedicado una menor atención a la salud de su boca tenían mayor probabilidad de desarrollar complicaciones relacionadas con la demencia senil.

21 Sep 2022

En concreto, se señala que las personas que no se cepillan diariamente los dientes tienen entre un 22% y un 65% más de probabilidad de desarrollar enfermedades asociadas con la demencia senil.

La investigación se ha llevado a cabo sobre un grupo de estudio de 5.500 adultos, a los que durante 18 años se ha seguido, tomando nota de sus pautas de higiene bucal y chequeando su salud y su agilidad mental. Se observa que aquellos individuos que no se cepillaban los dientes mostraron con el tiempo un estado mental peor que los que se limpiaban tres veces al día.

Una de las hipótesis es que las bacterias que prosperan en la boca por la falta de higiene entran en el torrente sanguíneo y pueden alcanzar el cerebro provocando inflamación y daños en los tejidos neuronales. Investigaciones recientes han asociado una bacteria, cuyo único nicho ecológico es la cavidad bucal, como causante de procesos de inflamación cerebral que pueden conducir a la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. Estas bacterias tienen la capacidad de pasar al torrente sanguíneo desde las lesiones periodontales (bolsas) consecuencia de la periodontitis; y una vez en la sangre, tienen la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica y causar procesos inflamatorios locales en el tejido cerebral.

Esta evidencia se une a otras muchas que van poniendo las bases de la estrecha relación que se establece entre la salud mental y la salud bucal, siendo especialmente fructífera una línea de investigación que relaciona la periodontitis con la enfermedad de Alzheimer.

Aquellos individuos que no se cepillaban los dientes mostraron con el tiempo un estado mental peor que los que se limpiaban tres veces al día

Una relación bidireccional

Ahora se empiezan a contar con las evidencias más sólidas y consistentes, basadas no solo en estudios experimentales sino también en humanos. Esta vinculación podría explicarse de manera bidireccional: por un lado, el deterioro cognitivo progresivo limitaría los hábitos de higiene bucodentales, afectando a la salud oral; y, por otro lado, el proceso inmuno-inflamatorio crónico y la inflamación sistémica secundaria a la periodontitis (enfermedad de las encías que causa la destrucción de los tejidos de soporte de los dientes) podría inducir fenómenos neuro-inflamatorios que favorecieran la enfermedad de Alzheimer.

Partiendo de estos hallazgos, expertos de la talla de Prof. Mariano Sanz, catedrático de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid, instan a tomar una serie de medidas básicas: “A todo paciente con síntomas tempranos de Alzheimer se les debería hacer una evaluación exhaustiva de su salud oral y se les tendrían que resolver los problemas que puedan tener a nivel periodontal, para tratar de prevenir que el proceso neuro-degenerativo avance”. Y como medida preventiva más general, añade, “se debería tratar de fomentar la salud bucal en todas las poblaciones adultas que tengan factores de riesgo de enfermedades neurodegenerativas”.