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El estrés provocado por la pandemia de coronavirus aumenta el bruxismo

El miedo a contraer el virus SARS-CoV-2, también conocido como coronafobia, ha provocado un aumento de la ansiedad y el estrés entre la población, lo que está generando un incremento de los casos de bruxismo en las consultas dentales de nuestro país, según indican desde el Consejo General de Dentistas.

03 Abr 2025

Archivo Cuida tus encías

Este trastorno se caracteriza por la alteración de los músculos mandibulares y de las estructuras adyacentes. El estrés es su principal causa, aunque hay que tener en cuenta otras patologías como una maloclusión, una asimetría esquelética, artritis o trastorno degenerativo e inflamatorio de las articulaciones temporomandibulares.

La ansiedad y el estrés, provocados por el miedo a la COVID-19, hacen que muchas personas aprieten y rechinen los dientes de forma inconsciente, lo que puede llegar a provocar daños importantes en su dentición. Igualmente, los cambios en la rutina habitual con el fomento del teletrabajo, pueden generar malas posturas que acaban afectando a la articulación temporomandibular (ATM) y ocasionar bruxismo. “Una mala postura durante el día puede provocar que apretemos los dientes mientras dormimos; cuanto más relajado esté nuestro cuerpo, menos tensión tendremos en la mandíbula”, asegura el presidente del Consejo General de Dentistas, el Dr. Óscar Castro.

Para solucionar el problema

Para averiguar el origen y el grado de gravedad de esta patología, se recomienda acudir al dentista ante los primeros síntomas, que suelen ser dolor de cabeza y de cuello, molestias en los músculos de la cara, desgaste dental y chasquidos al abrir o cerrar la boca.

Para averiguar el origen y el grado de gravedad de esta patología, se recomienda acudir al dentista ante los primeros síntomas

El tratamiento más común para abordar el bruxismo es el uso de una férula de descarga para dormir, con el objetivo reposicionar los cóndilos y relajar los músculos de manera progresiva. Al mismo tiempo, disminuye la tendencia a apretar los dientes e impide que se desgasten. Los analgésicos y los antiinflamatorios también disminuyen las molestias típicas de esta patología, mientras que la cirugía solo se recomienda en casos extremos.

Asimismo, desde el Consejo recomiendan realizar ejercicios de corrección postural, seguir unos hábitos alimenticios saludables y practicar actividad física con frecuencia para reducir el estrés y evitar el bruxismo.