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Nuevas evidencias sobre la vinculación entre salud bucodental y enfermedad de Alzheimer
Nuevos hallazgos confirman el papel de la salud bucodental en la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Una bacteria que causa periodontitis crónica, coloniza los cerebros de las personas con esta enfermedad degenerativa y que su presencia aumentaría sustancialmente el riesgo de desarrollar la enfermedad y contribuiría a su rápida progresión. TEXTO
03 Abr 2025

Archivo Cuida tus encías.
Mantener una buena salud bucal puede ayudar a retrasar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, según un estudio publicado en ‘Science Advances’. Este estudio confirma la idea mencionada por primera vez a principios del siglo XX por Alois Alzheimer de que las infecciones contribuyen al desarrollo de la enfermedad, y los hallazgos respaldan un estudio dirigido por Ruth Itzaki de las Universidades de Manchester y Oxford que demostró el papel del herpes virus (HSV1) en la patogénesis de la enfermedad de Alzheimer. Además, un estudio de la Universidad de Illinois en 2018 también informó que inducir la enfermedad de las encías en ratones jóvenes sanos conduce al desarrollo de características patológicas distintivas de la enfermedad.
Con todo, los autores de este nuevo estudio dejan claro que las bacterias P. gingivalis en sí no causan directamente la enfermedad de Alzheimer; al parecer, su presencia solo aumenta sustancialmente el riesgo de desarrollar la enfermedad y contribuye a su rápida progresión.
Las sustancias tóxicas producidas por P. gingivalis, llamadas gingipainas, se correlacionan con los niveles de tau y ubiquitina en los cerebros de las personas con enfermedad de Alzheimer; estas proteínas están relacionadas con el desarrollo de la enfermedad. En este sentido, se ha descubierto que inhibir la actividad de las gingipainas reduce los niveles de tau y ubiquitina y protege las neuronas cerebrales del daño causado por la inflamación.
La posible asociación entre periodontitis y enfermedad de Alzheimer se planteó ya hace años, y podría explicarse de manera bidireccional: por un lado, el deterioro cognitivo progresivo limitaría los hábitos de higiene bucodentales, afectando a la salud oral; y, por otro lado, el proceso inmuno-inflamatorio crónico y la inflamación sistémica secundaria a la periodontitis podría inducir fenómenos neuro-inflamatorios que favorecieran la enfermedad de Alzheimer.
La posible asociación entre periodontitis y enfermedad de Alzheimer se planteó ya hace años, y podría explicarse de manera bidireccional
En España se estima que la prevalencia de enfermedad de Alzheimer se sitúa entre el 4-9%, siendo el factor de riesgo más relevante la edad, ya que su incidencia se duplica cada 5 años a partir de los 65 años. La demencia resultante tiene un gran impacto sobre su morbilidad, mortalidad y discapacidad y, además, un gran impacto social derivado de su grado de dependencia, ya que son las familias las que se hacen cargo del 80% de estos enfermos, lo que también afecta directamente a su salud y calidad de vida. El tratamiento actual es fundamentalmente sintomático, con un limitado efecto probado sobre cognición y conducta.
Por otro lado, la periodontitis es una enfermedad inflamatoria, de etiología infecciosa (bacterias), que afecta los tejidos de soporte dentario provocando su destrucción y, en ausencia de tratamiento, la pérdida de los dientes. En España, en un reciente estudio epidemiológico realizado en población trabajadora, el 38.4% tenía periodontitis, cifra que se incrementaba hasta el 65.1% en mayores de 55 años.
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