INFORME
Halitosis: del tabú a las soluciones
Aproximadamente un tercio de la población tiene halitosis, un problema que puede avisar sobre la presencia de otros trastornos de la salud y sobre el que aún subsisten muchos mitos y errores.
03 Abr 2025

La halitosis, también llamado mal aliento, alude al conjunto de olores desagradables que salen de la cavidad bucal independientemente de cuál sea su origen. Considerado como un tema tabú del que las personas no hablan libremente, tiene además la dificultad añadida de que resulta prácticamente imposible que cada persona valore objetivamente su propio aliento.
Al contrario de lo que se asume generalmente, la halitosis es casi siempre producto de una deficiente salud bucodental
Al contrario de lo que se asume generalmente, la halitosis es casi siempre producto de una deficiente salud bucodental. La gran mayoría de las causas que están detrás del mal aliento no hay que buscarlas en el estómago, sino en la boca: en un 90% de los casos de halitosis el origen está en la cavidad bucal y más de la mitad de ellos están estrechamente vinculados con enfermedades de las encías. Aproximadamente el 60% de los casos de las halitosis genuinas o verdaderas de origen oral se asocian con algún tipo de patología periodontal (gingivitis y/o periodontitis), que en sí mismos son un problema de salud que debe ser tratado.
Cerca del 90% de los casos de halitosis tienen su origen en algún problema de la cavidad bucal, y aproximadamente el 60% de ellos se asocian con algún tipo de patología periodontal
Se estima (en base a estudios llevados a cabo en otros países de nuestro entorno) que la prevalencia de la halitosis varía entre un 6-30%. En general, indica la Dra. Silvia Roldán, periodoncista y coautora del informe SEPA sobre “Halitosis”, “se calcula que hasta un tercio de la población adulta ha tenido o tiene algún trastorno de halitosis”.
Aproximadamente un tercio de la población ha tenido o tiene problemas de halitosis
La paradoja de la halitosis
Se da una situación paradójica en la halitosis, y es que hay muchas personas que tienen mal aliento que no son conscientes de su problema y hay otras que viven obsesionadas con una halitosis “imaginaria” que no puede ser confirmada. Por todo esto, “es altamente probable que los casos de halitosis verdadera estén realmente infradiagnosticados e infratratados”, asegura la Dra. Silvia Roldán, quien asegura que “uno mismo siempre es el peor evaluador de su propio aliento”.
Se da una situación paradójica en la halitosis, y es que hay muchas personas que tienen mal aliento que no son conscientes de su problema y hay otras que viven obsesionadas con una halitosis “imaginaria”
La denominada halitosis patológica de origen oral (el 90% de las halitosis) se caracteriza por la emisión de gases con un olor desagradable, perceptible por otros, a través de la cavidad bucal. Este olor desagradable es más intenso en los primeros momentos del día, tras levantarse, ya que las bacterias han tenido muchas horas para multiplicarse libremente tanto sobre la superficie de la lengua como en los demás tejidos duros y blandos de la cavidad bucal, y además el flujo salivar disminuye durante la noche. Esto hace que estos compuestos malolientes se pueden transformar en gases más fácilmente ante la escasez de saliva y volverse así más perceptibles. Algo similar ocurre tras varias horas de ayuno, durante situaciones de mucho estrés o tras hablar durante un tiempo prolongado
La aparición de halitosis se debe principalmente a la presencia de unos compuestos tóxicos en el aire despedido por la cavidad bucal, unos elementos que son altamente dañinos para los tejidos periodontales y podrían jugar un papel crucial en el desarrollo de las enfermedades inflamatorias que afectan al periodonto, como la periodontitis.
Para prevenir la aparición de halitosis, es fundamental que los pacientes mantengan la cavidad bucal en un buen estado de salud y, en especial, que sus encías se encuentren sanas
Lo mejor, la prevención
Dado que hay muchos pacientes que no son conscientes de que tienen este problema, y otros que creen de manera errónea que sí lo sufren, el papel de los odontólogos, periodoncistas e higienistas es fundamental a la hora de informar y orientar a estos pacientes, disponiendo de cuestionarios de salud que rellenan los pacientes cuando acuden por primera vez a sus consultas y que resultan muy orientativos.
Además, como recurso preventivo esencial se recomienda que se mantenga la cavidad oral en un buen estado de salud y, en especial, que las encías se encuentren sanas. Para ello, se aconseja el cumplimiento diario de medidas de higiene oral adecuadas que incluyan no sólo el cepillado dental, sino también limpieza interdental mediante seda dental o cepillos interdentales y, muy importante, que incluyan medidas de higiene lingual con raspadores linguales, especialmente diseñados para tal fin.
La halitosis es un problema frecuente, infradiagnostico e infratratado
Y si el problema ya existe, ¿cómo tratarlo?
Una vez que el problema de la halitosis es detectado, se cuenta actualmente con recursos terapéuticos suficientes para mantener controlada esta condición.
Primero, hay que llegar a un diagnóstico preciso para saber a qué tipo de halitosis nos enfrentamos. El tratamiento de la halitosis fisiológica, el de la halitosis patológica oral y el de la pseudohalitosis son responsabilidad del odontólogo; por su parte, el tratamiento de la halitosis patológica extraoral es responsabilidad de un médico general o un especialista; finalmente, el tratamiento de la halitofobia corresponde a un médico general, psiquiatra o psicólogo. El tratamiento de la halitosis oral tiene como objetivos disminuir el número de bacterias productoras de mal olor presentes principalmente en el dorso posterior de la lengua y en los surcos o bolsas periodontales, reducir los sustratos proteicos disponibles que intervienen en el proceso metabólico de estas bacterias y, por último, neutralizar estos productos malolientes para que dejen de ser perceptibles.